Ummm... extrañas pero ricas...
Por casualidad comprando en el súper di con un bote de mantequilla de cacahuete, fue verlo... y pensar en Jorge (mi grandullón).. la de veces que hojeando mis libros juntos, me ha dicho.. ¡qué ricas tienen que estar!
Pues esa misma noche me puse manos a la obra para darle la sorpresa para desayunar. Son fáciles de hacer, no muy laboriosas y ricas, ricas. Eso sí, no son para nada dulces. Como bien dice su nombre, son galletas de cacahuete y como tal saben. Son del libro de Bea Roque, cómo no... en mi casa ya es un imprescindible.
Empezamos con los ingredientes:
